DEFENSORA CON NOMBRAMIENTO… Y CON HISTORIA

#ColumnadeOpinión DEFENSORA CON NOMBRAMIENTO… Y CON HISTORIA
Por El Vigía del Mono Verde

Desde mi lugar, a un costado de la parroquia, he visto suficientes cambios de camiseta para saber que en San Miguel los colores políticos a veces duran menos que los adornos de las fiestas.

Pero hay cambios que merecen explicación.

Ahí está Romina Hernández, elegida por el PAN como Defensora de la Patria, la Familia y la Libertad. La misma que en 2024 buscó una diputación local por el PRI y calificó de “perversa” la estrategia panista de postular a Claudia Romina Correa, por la coincidencia de nombres. Hoy recibe un nombramiento del partido al que entonces cuestionaba.

Así de generosa puede ser la política con la memoria.

Y entre aquella candidatura priista y este nombramiento azul ocurrió algo más: Romina fue despedida de Atención Ciudadana del gobierno de Mauricio Trejo.

En octubre de 2025, la prensa recogió el intercambio. Trejo hizo referencia a las bajas en Atención Ciudadana y Sapasma al hablar contra el mal uso de recursos públicos, aunque aclaró que no había señalado nombres. Añadió que “Contraloría también tiene muchas cosas que decir en su momento”. Romina respondió que desconocía el motivo de su baja y que no había sido notificada de algún procedimiento.

También había antecedentes publicados sobre su familia. En febrero de 2024, una investigación de Rosario M, sobre contratos de la dependencia que Romina encabezaba otorgados a familiares de Romina, con señalamientos de posibles irregularidades. Esa publicación no constituye una resolución que acredite responsabilidad de la entonces funcionaria, ni demuestra que los contratos fueran la causa de su despido.

Pero son antecedentes que un partido tendría que revisar y explicar al presentar a una nueva figura.

Porque cambiar de camiseta no borra la hemeroteca.

Desde luego, cualquiera puede cambiar de opinión y de partido. Lo interesante es explicar qué cambió en su proyecto y qué ofrece ahora a quienes antes enfrentaba.

Los panistas que hicieron campaña en 2024 también tienen memoria. Y hablarles de apertura no resuelve, por sí solo, esa contradicción.

El PAN le debe una explicación a su gente: por qué eligió a Romina y cómo espera ganarse la confianza de quienes han trabajado por el partido. La unidad no se decreta con un nombramiento; se construye escuchando y dando la cara.

Además, conviene repetir algo que este Vigía ya había señalado: ser defensora todavía no la convierte en candidata.

Que nadie vaya apartando lugar en la boleta.

También está Juan Pascualli Rodríguez, quien participó en los foros y entrevistas del proceso. Su participación, como la de los demás aspirantes, merece una explicación clara de los criterios que definieron el resultado. Porque quienes compitieron no desaparecen cuando termina la ceremonia.

Después hay que volver a buscarlos. Pedirles que organicen, que acompañen y que convenzan a otros de una decisión que primero tendría que convencerlos a ellos.

Ahí comienza el verdadero trabajo de Romina. El nombramiento ya lo tiene; el respaldo tendrá que construirlo. Y eso exige bastante más que aparecer en la fotografía correcta.

Una invitación abre la puerta. No entrega las llaves de la militancia.

En esta historia también aparecen los apellidos conocidos: Luis Alberto y Ricardo Villarreal. En la columna anterior revisamos las distintas rutas políticas atribuidas a su entorno. Conviene seguir observándolas con la misma exigencia de claridad.

Hay un antecedente documentado: Osvaldo García Arteaga formó parte del gabinete anunciado por Ricardo Villarreal en 2015, como director de Desarrollo Social y Humano. Esa relación tiene historia, aunque por sí sola no prueba un pacto actual con Morena ni acuerdos para proteger negocios.

La pregunta política sigue abierta: ¿qué proyecto para San Miguel respalda cada uno y qué compromisos está dispuesto a asumir públicamente?

Porque a la militancia se le pide lealtad a unas siglas. Lo mínimo es que quienes buscan conducirla expliquen con la misma claridad sus propias apuestas.

Romina también haría bien en construir fuerza propia. En política, depender de una invitación deja demasiado futuro en manos del anfitrión.

La dirigencia estatal, mientras tanto, debería atender las dudas antes de que se conviertan en distancia. Si el proceso debilita la participación interna, el desgaste puede alcanzar al proyecto político de la gobernadora. Una decisión municipal mal explicada puede terminar convirtiéndose en un problema que todos quieran mandar a Guanajuato.

Desde acá, junto a la parroquia, falta ver lo más importante: quiénes estarán dispuestos a acompañar a Romina cuando terminen los aplausos y empiece el trabajo.

Porque el nombramiento cabe en una hoja.

La confianza de los panistas no se firma por decreto.

 

SAN MIGUEL DE ALLENDE, GTO.

Domingo 27 de Septiembre 2026

 

 

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