
San Miguel de Allende, Gto. A 14 de julio de 2026. Para muchas familias del campo, sembrar no empieza con la lluvia. Comienza
mucho antes: cuando hay que preparar la tierra, conseguir semilla, pagar diésel,
rentar maquinaria y comprar fertilizante.
Por eso Mauricio Trejo ha colocado el respaldo al campo como una prioridad, para
que ninguna familia tenga que dejar de sembrar por falta de recursos y para que la
tierra siga dando alimento, trabajo y esperanza; es así como el Gobierno Municipal
de San Miguel de Allende mantiene una estrategia de apoyo que busca ayudar a
que las parcelas sigan produciendo.
La entrega de semilla certificada de maíz y frijol es una parte de ese esfuerzo. Este
año se destinaron casi 10 millones de pesos para entregar 71.5 toneladas de semilla
a 1,194 productores de 144 localidades. Cada persona recibe gratuitamente dos
bultos de maíz y uno de frijol.
Pero el apoyo no se queda solo en la entrega de costales. En distintas zonas rurales
del municipio trabajan cuatro tractores que llegan sin costo para las familias: el
Gobierno Municipal cubre la maquinaria, el operador y el diésel. Después viene la
semilla, el fertilizante y la atención de los caminos que permiten llegar a las
comunidades y a las parcelas.
Mauricio Trejo explicó que atender al campo significa reconocer a las familias que
todos los días producen alimentos, cuidan animales y sostienen buena parte de la
vida comunitaria del municipio, y realizó un grito emotivo: «Que viva el campo de
San Miguel. Que vivan los campesinos de San Miguel».
El beneficio va más allá de una cosecha, ya que el maíz y el frijol pueden servir para
alimentar a la familia, guardar producto para los siguientes meses o vender una
parte. Cuando las lluvias no son suficientes, el cultivo también puede convertirse en
forraje para vacas, borregos y cabras.
Carlos Alberto Calderón Romero, director de Bienestar y Desarrollo Social, señaló
que muchas parcelas habían dejado de sembrarse porque contratar maquinaria se
volvió demasiado caro.
«Para que la gente pueda trabajar la tierra, para que la gente pueda tener su tierra
lista para poder sembrar, pues necesitamos tractores», explicó el funcionario
municipal.
El respaldo al campo también contempla información sobre las condiciones del
clima, rehabilitación de caminos rurales y entrega de fertilizante, para acompañar a
los productores durante distintas etapas de la temporada.
La estrategia continuará recorriendo las comunidades, con tractores trabajando por
zonas, distribución de insumos y atención directa a las necesidades que vayan
planteando productores, delegadas y delegados.
Porque en San Miguel de Allende, apoyar al campo no significa únicamente entregar
semilla. Significa ayudar a que una familia vuelva a sembrar, tenga alimento en casa
y conserve vivo el trabajo de su tierra.

